Técnicamente hablando
Historia
Proyecto Renovación Cromática Apto.
Edificio El Rodil | Chicó, Bogotá
“Me encanta pensar que los momentos de la vida también se definen por la manera en que habitamos nuestros espacios.”
Me encanta pensar que los momentos de la vida también se definen por la manera en que habitamos nuestros espacios y este proyecto fue especialmente significativo porque el cliente es mi papá, un hombre de creatividad desbordante y un temperamento enérgico que siempre tiene el impulso y la determinación para enfrentarse a los retos que le propongan.
Amante de las buenas cosas y con una predilección por lo old school, que se equilibra
en su gusto por elementos depurados y más
prácticos, de él aprendí esa interesante ambigüedad que vive en valorar los clásicos, dejando el enfoque ortodoxo a los museos.
Muchas veces para apreciar la pátina del tiempo, un cuero añejo o un objeto fuera del contexto de lo que “todos quieren”, hay que caminar un poco más en la vida, así como hay que ir educando el ojo para no poner en el podio cualquier trebejo, sino ese que habla contigo cada vez que lo ves.
«Hoy siento que he enriquecido mucho mi mirada gracias a estas enseñanzas que llegué a entender hace unos años y con esto en mente les comparto la transformación de color de este proyecto en proceso.»
“La vista panorámica a los cerros y la calidez de los pisos y los acabados de carpintería originales motivaron una búsqueda para entender qué color podría exaltar ambas.”
El apartamento en cuestión tuvo sus paredes durante tanto tiempo blancas que lo que fue una decisión neutra para poder apreciar el mobiliario y el arte de una vida, con un telón neutro de fondo, se convirtió en algo monótono.
Además que el espacio pasara de estar habitado por mi padre, mi hermana y yo a ser suyo únicamente, pedía una transición para renovarse, identificar su mood actual y aprovechar su máximo potencial.
Por un lado la vista panorámica a los cerros y por el otro la calidez de los pisos y los acabados de carpintería originales motivaron una búsqueda para entender qué color podría exaltar ambas y al mismo tiempo dar vida y dinamismo a las zonas sociales, aludiendo a la personalidad de su propietario.
Para la sala el Azul XXX de Pintuco en paredes, manteniendo el blanco en techos, nos recordó que a diferencia de lo que se puede creer, los colores saturados ni achican ni oscurecen, al contrario iluminan y dirigen la atención a esos detalles que podrían estar opacados por la falta de cohesión, como el piso, las molduras, puertas y cenefas de guayacán.
Para el comedor, que durante un buen tiempo fungió como tercera habitación, el cambio de color a este amarillo XXX de pintuco, hizo el efecto inmediato, por la madera oscura del comedor, el bifé y la vitrina, de recordar ese contraste tan caractrístico que privilegian los ingleses en sus casas de campo en las que el colorido vivaz siempre ha sido soberano.
Ahora al entrar al apartamento indiscutiblemente se recibe el estímulo visual de ese azul que además de vestir el espacio confortablemente exalta elementos como el piano de ¾ de cola, el secretaire de factura napolitana debajo de una colección de vírgenes de diferentes periodos y un marco tallado mexicano, gran ejemplar del barroco churrigueresco en las Américas.
Como pasa en los proyectos donde el afán no es el motivo, sino el propósito de ir ensamblando un ambiente que satisfaga genuinamente a sus habitantes, falta encontrar la cortinería adecuada, completar el mobiliario de sala y cumplir otro de los sueños de mi padre como ávido lector: su biblioteca.
Historia
Proyecto Restauración
General Bien Interés Cultural
El Muro Antiguo - Casa de Patromonío | Chapinero, Bogotá
“el enorme placer de entender de fondo lo que significa y deja en el alma la palabra r e s t a u r a r, ha sido uno de los regalos más satisfactorios, conmovedores y transformadores que he tenido en la vida.”
El primer proyecto y el que llevo más cerca de mi corazón es sin duda alguna esta casa que he tenido el privilegio de tomar no solo como proyecto de restauración sino como proyecto de vida.
De pequeño siempre aluciné con la película Jumanji (1995) y tener la posibilidad de revivir mi propia “ Mansión Parrish”, enfrentándome a enredaderas igual de salvajes y al enorme placer de entender de fondo lo que significa y
deja en el alma la palabra r e s t a u r a r, ha sido uno de los regalos más satisfactorios, y transformadores que he tenido en la vida.
Podría escribir un libro contando todo lo que ha girado alrededor de traer a su mejor versión este querido hogar de la familia, de la ciudad y de la historia local, sede de El Muro Antiguo · Casa de Patrimonio, donde además de tener nuestra oficina de Diseño de Interiores
también hacemos eventos y experiencias, pero por ahora les comparto una descripción más sintética.
Técnicamente hablando
“No temerle a la exploración estilística es fundamental, más aún cuando el propósito es darle vigencia a un espacio histórico, que en este caso tiene funciones híbridas”
Primero lo primero y es desmentir la creencia popular que las reparaciones locativas o las inversiones en infraestructura son aburridas y frustrantes “porque no se ven” mientras el diseño de interiores, entendido como flores, colores y piezas de resistencia que hacen voltear la cabeza es la parte cool.
Es tan sencillo como entender que para que tu color favorito, que habías soñado toda la vida tener en tu comedor, se luzca verdaderamente, no puede haber problemas de humedad.
Y sí, por más que no permita entrar de una en la faceta más activa de tu creatividad, los pasos tienen un orden y no vas a obtener los mismos resultados, si por poner un ejemplo de muchos, pintas sin haber pulido tu piso de madera, que además te aseguro oculta un enorme valor agregado, en casos como los de estas casas de conservación, en los que los parquets o los tablones son de maderas que ya no se fabrican del mismo modo o simplemente han recibido los pasos de cien años de visitantes, vida familiar y propietarios que las han amado como un desafío al status quo, pues si aún están de pie es porque nos sumamos a la lista de quienes antes que nosotros han decidido conservarlas en lugar de echarlas abajo.
Yendo al grano dos han sido los elementos fundamentales a la hora de renovar esta casa de estilo eduardiano, que como muchas de las que los bogotanos llamamos “inglesas” hacen parte de nuestra memoria de ciudad:
Devolver a su mejor estado los elementos originales y característicos como pisos, carpintería original, molduras y trabajo de yesería, así como acabados en piedra, es fortalecer la personalidad del inmueble y saber valorar esos elementos, que así no parezcan a primera vista destacables, son los que conservan la esencia original y se van a exaltar de maravilla, si el segundo punto procede de buena manera.
No temerle a la exploración estilística es fundamental, más aún cuando el propósito es darle vigencia a un espacio histórico, que en este caso tiene funciones híbridas de locación para experiencias, estudio de diseño y hogar. Acá es donde entran a jugar factores determinantes como el uso de color - no convencional- sin miedo, la mezcla de mobiliario y objetos de diferentes periodos y dejarse llevar por algo que es mucho más intuitivo que aprendido: tu propio gusto.
Técnicamente hablando
Técnicamente hablando
Historia
Proyecto Remodelación General Apto.
Edificio Lares 110 | San Patricio, Bogotá
"De las mayores satisfacciones que se pueden sentir cuando se trabaja con diseño de interiores es que alguien que no te conoce te contacte y te diga “He visto el trabajo que has hecho y quisiera tu asesoría en este proyecto”.
De las mayores satisfacciones que se pueden sentir cuando se trabaja con diseño de interiores es que alguien que no te conoce te contacte y te diga “He visto el trabajo que has hecho y quisiera tu asesoría en este proyecto”. Eso fue lo que pasó con Carlos Calderón, el propietario de un apartamento en un quinto piso con una panorámica privilegiada y una distribución ideal para su estilo de vida.
La cuestión era que como muchos de los proyectos de propiedad horizontal de un
tiempo para acá, sus acabados básicos requerían de una buena optimización para un componente de diseño más elevado y personalizado y por otro lado la colección de objetos curiosos de Carlos y su gusto por el color, pedía articular un espacio que contuviera, dando una sensación de orden, sin castrar la expresión del colorido y texturas que se habían planteado como lineamientos iniciales del proyecto.
“No subestimar los grandes cambios que pueden hacer los pequeños elementos, es sin duda uno de los diez mandamientos de las buenas decisiones que se pueden tomar.”
No se exagera cuando se dice que tumbar una pared puede cambiar por completo un espacio y ese fue el caso de un estudio o segunda habitación que “sacrificándose” dió a luz literalmente a un lobby, eliminando esa sensación de estrechez con la que se encontraba de inmediato el visitante.
Para el color principal de todo el apartamento se eligió una base de gris cálido XXX de Pintuco que cumplió a la perfección con el objetivo de aportar un neutro cálido, que respondiera haciendo justicia a la iluminación, también cálida y que cediera todo el protagonismo a los objetos y las historias detrás de ellos en una serie de entrepaños flotantes, dentro de un nicho, que se alza como punto focal de las miradas al entrar al apartamento y estando en la sala.
Cambiar los interruptores y tomas, así como los marcos de la iluminación plana del techo y hasta el citófono, de los comunes y corrientes a líneas con un acabado mate negro, aportaron tanto a la elevación de la sensación general que fue aleccionador, así suene a detalle de psicópata del diseño: No subestimar los grandes cambios que pueden hacer los pequeños elementos, es sin duda uno de los diez mandamientos de las buenas decisiones que se pueden tomar.
Inversiones clave como un buen Chester de cuero, sillas de barra hechas a la medida y una lámpara colgante de tubo de luz flexible se integraron con papeles de colgadura maximalistas, una lámpara del gran bazar turco y la buena vibra de Carlos, que tiene claro que el buen diseño es para gozárselo.
“la colección de objetos curiosos de Carlos y su gusto por el color, pedía articular un espacio que contuviera, dando una sensación de orden, sin castrar la expresión del colorido y texturas que se habían planteado como lineamientos iniciales del proyecto”
Proyecto de Restauración Casa de Conservación
Denver, Colorado | EE.UU.
"De las mayores satisfacciones que se pueden sentir cuando se arranca a trabajar con diseño de interiores es que alguien que no te conoce te contacte y te diga “He visto el trabajo que has hecho y quisiera tu asesoría en este proyecto”.
Historia
Tener un proyecto de restauración a larga distancia, es algo que no me habría imaginado cuando comencé a dimensionar que mi pasión por transformar espacios tenía praxis y cabida en el mundo más allá de la sala de mis conocidos.
La sorpresa se dio cuando mi querido amigo Nico Ospina y su esposo Rob Sorcher decidieron comprar una casa de conservación
en uno de los barrios más tradicionales de Denver y comenzar un nuevo capítulo, despidiéndose de su vida en Los Ángeles.
Nico había estado recientemente en Bogotá y tras haberme visitado El Muro Antiguo · Casa
“El verdadero menos es más no es una apología al minimalismo mal entendido, sino el poder de discernimiento de entender cómo se conjuga el verbo depurar”
Cambios de vida y mudar de piel parecen eufemismos, a la hora de pasar de un epítome del modernismo en Hollywood Hills a un Edwardian revival en el corazón tradicional de Denver y poder experimentar ese tipo de metamorfosis es, sin duda, una de las maneras más explícitas de saborear el diseño como el placer que es.
El papel de colgadura de un bosque, un espectacular bar Art Deco, una silla Eams y un perchero Thonet, junto con unas mesas auxiliares de Restauration Hardwear, son algunos de los elementos que hacen de la versatilidad y eclecticismo de este proyecto una lección de anatomía del diseño y de darle rienda suelta a encontrar tu propio código.
de Patrimonio, que nos emocionó mucho, porque me había acompañado durante varios a través de fotos, videos y audios en cada paso de la restauración, me dió una llamada y me propuso que lo acompañara en calidad de asesor a abordar este nuevo proyecto.
La invitación además de ser un halago era ese escenario soñado, en el que el lienzo de un inmueble patrimonial, (bastante similar a micasa, por su estilo y datación), entraba en un proceso de restauración e intervención para traerlo al presente y hacerlo habitable para una pareja de gusto contemporáneo, con una marcada predilección por el Mid Century
El admirable poder de visualización de Nico y Rob depuró los diferentes salones de la casa atiborrada de una acumulación de objetos, bastante bizarra, con el respeto de los propietarios anteriores y asumir sin miedo retos estructurales como refacción de pisos, así como la eliminación de un par de paredes, puertas y vitrales que alenté animadamente por lo que premió satisfactoriamente la rehabilitación general de la casa, que fue llegando con cada decisión a una versión más sintética y auténtica, despojada de esos desafortunados falsos históricos.
El verdadero menos es más no es una apología al minimalismo mal entendido, sino el poder de discernimiento de entender cómo se conjuga el verbo depurar en un entorno que por su estructura natural, ya tiene una estructura ósea suficientemente contundente y no se beneficia de tanta sobreposición.
Técnicamente hablando
pero interesados en abrazar el legado centenario de su nuevo hogar, valorando sus detalles arquitectónicos y dándose el gusto de elegir objetos y muebles de diferentes periodos para darle su propio sello, en lugar de hacer asunciones historicistas o de blanquearlo por completo.
”Cómo hacer habitable, para una pareja amante del Mid Century, el lienzo de un inmueble patrimonial, que también reflejara su interés en abrazar el legado centenario de su nuevo hogar”
”Cómo hacer habitable, para una pareja amante del Mid Century, el lienzo de un inmueble patrimonial, que también reflejara su interés en abrazar el legado centenario de su nuevo hogar”